Prácticas de Yoga

Horarios agosto 2019

Descripción de las Prácticas Grupales – todos los niveles

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Las prácticas son grupales, duran 1 hora y 15 minutos, participa un máximo 11 alumnos, y hacemos un trabajo cuidadoso de acuerdo a las posibilidades de cada uno.

En las prácticas de Yoga buscamos desarrollar la mente para que esté atenta todo el tiempo, cultivando la percepción de lo que sentimos.
Buscamos a la vez que la mente no sea rígida y que no esté condicionada por ideas de cómo deberían ser las cosas. Queremos una mente abierta y flexible, que pueda cambiar de dirección fácilmente de acuerdo a lo que percibe en determinado momento.
Entonces, en particular en la práctica de Ásana damos prioridad a la sensaciones que vienen del cuerpo sobre las ideas de cómo deberíamos vernos.

 

Prácticas grupales para personas con experiencia en trabajo somático

Jueves 16hs y viernes 9hs son exclusivamente para quienes tengan experiencia en trabajo somático.

También dictamos prácticas de Yoga individuales en horarios a convenir.

Instructoras de Yoga que están colaborando en mi estudio en este momento.

*Eliana Doctor* 

Tenía 10 años cuando descubrí la danza. Primero como un juego y luego con mayor compromiso me fui formando y desarrollando como bailarina, con diferentes maestros y en diferentes estilos (danza jazz, clásica, ritmos latinos, tango, hip hop, y más tarde danzas árabes e indias).foto Eli

Así fueron pasando los años, y comencé a trabajar como bailarina y más tarde tambien como coreógrafa y docente, poniendo el foco en la transmisión a chicos y adolescentes.

Pero si bien mi pasión por la danza estaba intacta, sentía que había un lugar más profundo, más sutil dentro de mí, al cual, a través del baile, no estaba pudiendo acceder.

Esta búsqueda me llevó a incursionar en otros estilos y también a practicar varios años otras artes del movimiento como el Tai Chi Chuan, el Kung Fú, y el Chi Kung (la forma China del Yoga). Estas disciplinas revelaron un nuevo mundo para mí. Un mundo en donde ahora tambien estaba presente la mente, y sobre todo… el trabajo con la energía.

En el medio de este gran descubrimiento me casé y fui dos veces mamá. Y esta  fuerte vivencia de Amor agregó otra nueva dimensión a mi búsqueda personal. La necesidad de encontrar una práctica transformadora, sagrada, que impregne mi vida, que le dé un marco a mi camino.

Y así fue como en el  2011, de la mano de Martina, encontré el Yoga y sentí la solidez de una disciplina milenaria.  El Yoga resignificó y potenció todo lo que hasta el momento había aprendido. Y me atravesó por completo.  La práctica me invitó a encontrarme con esos  lugares más internos que tanto tiempo había estado buscando. Cambió mi manera de mirarme, de pensar, de sentir, de estar, de respirar…

Estas transformaciones me llevaron a querer profundizar más en el estudio y en la práctica y poco después, a querer compartirlo con otros.

Combinando mi amor por el Yoga y por la docencia, decidí realizar mi formación como instructora con Martina, quien confió en mí desde el primer momento y abriendo su corazón me guió y me sigue guiando en este camino.

Durante 2015 y 2016 realicé el Instructorado de Yoga de manera personalizada y en 2017 realicé la Tutoría para Instructores de Yoga formando parte de un grupo y profundizando con ellos en el estudio e intercambiando experiencias.

Desde principios de 2016 dicto clases regularmente en este espacio y también de manera particular, siempre con el compromiso de transmitir el Yoga respetando su esencia.  Ayudando a los practicantes a desarrollar la autoobservación, para que puedan deshacerse de viejos patrones inconscientes y encontrar otros nuevos propios. Para que puedan bajar el ruido del mundo exterior y encontrarse con la autoescucha. Para que desarrollen su fuerza y flexibilidad, pero siempre de una manera amorosa y compasiva. Y sobre todo, para que logren encontrar a través de la práctica, un estado de mayor bienestar, de alegría y de conexión con ellos mismos, y con el mundo que los rodea.

 

*Micaela Leguizamón* 

Comencé a estudiar danza clásica a los nueve años, a los doce ingresé en la “Escuela Nacional de Danzas”, allí me formé también en danza contemporánea. Estudié con varios profesores en forma particular.foto Mica

Comencé la carrera de Terapista ocupacional, la cual a los veinte años dejé y comencé a estudiar Comedia musical, agregando a los conocimientos que tenía, el teatro, el canto y danza jazz.

En el año 2011, a los treinta y un años, tras haber sufrido una lesión en la columna y los médicos recomendarme que no realizara más actividad física, desoyendo a esto y escuchando a mi cuerpo, comencé a practicar Yoga con Ángel Guida.
Desde la primera clase sentí que le hacía bien a mi cuerpo y a mi mente, supe al salir del estudio, que ya no lo dejaría jamás. Había encontrado algo tan fuerte, como lo había sido el ballet.
Realicé cursos de Yoga Iyengar con Eyal Shifroni y María Jesús Lorio Castro. También realicé un curso de Yoga para Padres e hijos, dictado por Noga Chepelinski.
Si bien amaba lo que hacía, había algo que faltaba, sentía que el Yoga era mucho más de lo que yo había conocido hasta ese momento, y en esta búsqueda de profundizar mi camino en el Yoga y de ir más allá de los Ásanas, en 2016 conocí a Martina Marré. En su espacio sentí que había encontrado lo que estaba buscando. Sin dudar y gracias a su ofrecimiento y bondad infinita, realicé el instructorado y la Tutoría para Instructores de Yoga, en 2017, un año intenso y lleno de experiencias maravillosas y transformadoras.
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Trabajé como profesora de danza clásica para niñas, adolescentes y adultos y como profesora de expresión corporal para bebes y niñas. Desde 2014, Ángel confió en mí para que dictara clases en su espacio (reemplazos); luego en el año 2015 me dejó a cargo de un grupo a quien él dictaba clases y allí sigo hasta hoy transmitiendo Yoga. En el mismo año comencé a dictar clases a domicilio, sobre todo a personas adultas con capacidades físicas reducidas. Desde febrero de 2018 doy clases en este espacio, con una propuesta de Yoga restaurativo.
Ser instructora de Yoga, me permite conectarme con lo que siento es mi Dharma, brindar todo mi amor y contención para guiar a otros a sanarse, a sentirse mejor en cada práctica.
Los espero con ansias💗