Instructoras de Yoga

*Eliana Doctor* 

Tenía 10 años cuando descubrí la danza. Primero como un juego y luego con mayor compromiso me fui formando y desarrollando como bailarina, con diferentes maestros y en diferentes estilos (danza jazz, clásica, ritmos latinos, tango, hip hop, y más tarde danzas árabes e indias).foto Eli

Así fueron pasando los años, y comencé a trabajar como bailarina y más tarde tambien como coreógrafa y docente, poniendo el foco en la transmisión a chicos y adolescentes.

Pero si bien mi pasión por la danza estaba intacta, sentía que había un lugar más profundo, más sutil dentro de mí, al cual, a través del baile, no estaba pudiendo acceder.

Esta búsqueda me llevó a incursionar en otros estilos y también a practicar varios años otras artes del movimiento como el Tai Chi Chuan, el Kung Fú, y el Chi Kung (la forma China del Yoga). Estas disciplinas revelaron un nuevo mundo para mí. Un mundo en donde ahora tambien estaba presente la mente, y sobre todo… el trabajo con la energía.

En el medio de este gran descubrimiento me casé y fui dos veces mamá. Y esta  fuerte vivencia de Amor agregó otra nueva dimensión a mi búsqueda personal. La necesidad de encontrar una práctica transformadora, sagrada, que impregne mi vida, que le dé un marco a mi camino.

Y así fue como en el  2011, de la mano de Martina, encontré el Yoga y sentí la solidez de una disciplina milenaria.  El Yoga resignificó y potenció todo lo que hasta el momento había aprendido. Y me atravesó por completo.  La práctica me invitó a encontrarme con esos  lugares más internos que tanto tiempo había estado buscando. Cambió mi manera de mirarme, de pensar, de sentir, de estar, de respirar…

Estas transformaciones me llevaron a querer profundizar más en el estudio y en la práctica y poco después, a querer compartirlo con otros.

Combinando mi amor por el Yoga y por la docencia, decidí realizar mi formación como instructora con Martina, quien confió en mí desde el primer momento y abriendo su corazón me guió y me sigue guiando en este camino.

Durante 2015 y 2016 realicé el Instructorado de Yoga de manera personalizada y en 2017 realicé la Tutoría para Instructores de Yoga formando parte de un grupo y profundizando con ellos en el estudio e intercambiando experiencias.

Desde principios de 2016 dicto clases regularmente en este espacio y también de manera particular, siempre con el compromiso de transmitir el Yoga respetando su esencia.  Ayudando a los practicantes a desarrollar la autoobservación, para que puedan deshacerse de viejos patrones inconscientes y encontrar otros nuevos propios. Para que puedan bajar el ruido del mundo exterior y encontrarse con la autoescucha. Para que desarrollen su fuerza y flexibilidad, pero siempre de una manera amorosa y compasiva. Y sobre todo, para que logren encontrar a través de la práctica, un estado de mayor bienestar, de alegría y de conexión con ellos mismos, y con el mundo que los rodea.

 

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