Por qué Yoga

IMG_5761Hace unos años una alumna me dijo “no importa cómo me sienta cuando llego a la clase de Yoga, siempre salgo sintiéndose mejor“. Casi todas las personas que conozco y que practicamos Yoga experimentamos algo parecido a esto. ¿Qué es lo que lo provoca? ¿Por qué practicar Yoga nos hace sentir mejor?

Hay muchas explicaciones de por qué nos sentimos mejor a nivel fisiológico, a nivel sicológico, a nivel energético. Todas estas explicaciones son válidas. Pero el motivo principal es que la práctica de Yoga nos invita a estar conectadxs con la experiencia del momento presente.
Estar completamente presentes es algo que usualmente no hacemos. Casi constantemente estamos rodeadxs de estímulos que nos distraen y nos entretienen. O estamos rumiando internamente, conectadxs con el pasado (lindo o feo, no importa), recordando detalles, o imaginando cómo nos gustaría que hubieran sido. Juzgando lo que fue. O juzgando lo que está sucediendo en este preciso momento. O bien estamos planeando el futuro, y calculando las consecuencias de nuestros posibles actos y actitudes.
El Yoga nos propone volver a la experiencia del presente. A estar con nosotrxs sin juzgar, deteniéndonos para estar con lo que hay, aquí y ahora. Las técnicas de Yoga nos van llevando a aquietar nuestra mente y a prestar atención. Prestando atención experimentamos el presente. Estamos disponibles para percibir el entorno a través de nuestros sentidos. Nos conectamos con nuestro cuerpo, con nuestra respiración, con nuestras sensaciones, con nuestros sentimientos. Tenemos la experiencia de nosotrxs en este mismo momento. Esta experiencia nos acerca a nuestra esencia. Nos hace sentir enterxs, en conexión con quién realmente somos. Y desde esa que soy, puedo conectar con el mundo. Es por esto que cada práctica de Yoga nos hace sentir mejor.
Esta es mi experiencia. Te propongo que pruebes por vos mismx!
Para informes escribime a martina.marre.yoga@gmail.com
Agradezco a Viviana Ortiz y a Kaila Yankelevich por el apoyo, la lectura y los comentarios sobre la versión preliminar de este artículo.
Martina Marré
Marzo 2014